domingo, 9 de octubre de 2011

Manjares otoñoles en la cocina asturiana

TOMATES

En septiembre y octubre dan lo mejor de sí mismos. Al menos los de la huerta asturiana, que salen grandones, irregulares, con lóbulos y brotes en forma de verruga.Ya sabemos que la huertas llariegas no se esmeran en estéticas y presentaciones. ¡Pero en sustancia y sabor dan lo mejor! Grandes, carnosos, de pulpa encendida, más ácidos que los meridionales, aunque con golosos dulzores sublimando el resultado, en nada envidian a los aristocráticos kumato o raf.

   LES AVELLANES

No había romería sin la vieyina que vendía cucuruchos de avellanes. Y con avellanes se elaboran los famosos Carajitos del Profesor, que han dado fama a la repostera y literaria villa de Salas, además de sopas, pastas, rellenos, dulces, licores... Hasta las exportamos por toneladas a británicos y holandeses, por lo que nos alimentaron con sus aceites esenciales y sus divisas.
EL QUESO GAMONÉU

El gamonéu es superlativo. Pena que su proyección y demanda se vea frenada por una producción necesariamente limitada y un precio lógicamente elevado. En las vegas y majadas de los Picos de Europa y pertenecientes a Onís y Cangas, la leche de casinas y carreñas, en mezcla con la de cabras y ovejas, están ahora mismo tornándose cilindros de pasta blanca y ahumada con vetas verdiazules de penicilium que llegarán al mercado al caer las primeras heladas de las cumbres.

LES FABES

Aunque cada cosecha marca sus propias normas según el tiempo rija su desarrollo, la excepcional faba vernácula se planta en primavera y se recoge en otoño.Claro que al tomarla oreada y seca, nunca falta el saquín que nos permite, según la acertada definición de Antón Rubín, cocerlas y echarles un cerdo encima. O unas almejas, un corzo, una gallina, un rabo de toro, marisco o cualquier otra herejía, que fabada solo hay una.


La Matanza

San Martín, el 11 de noviembre, iniciaba la matanza del gochu. Un trabajo que cada familia contaba con el resto de la aldea para el sangrado, eviscerado, picado y despiece del animal que proveía de carne salada y ahumada todo el invierno, del jamón al unto y del chorizo a la uña. Tras la ingrata labor, los anfitriones celebraban y agradecían el buen fin con picadillo de chorizo y lomo o adobo fritos. Y, además, tortos de maíz y sidra asgaya.
 Cebolles Rellenes.

Están las de San Andrés del 30 de noviembre en El entrego, que movilizan a toda la cuenca y comarcas vecinas. Y están las que podemos hacer con lago de maña y paciencia en la coicna propia con las otoñales, prietas, picajosas y salutíferas cebollas patrias. Al ahuecarlas, rellenarlas de bonito o carne migados, sofritos y sazonados, taparlas y guisarlas lentamente se convierten en esferas tiernas, claras, melosas y gozosas.


1 comentario:

  1. Que rico esta todo, me gustaría que explicaras el origen de los alimentos y como se introdujeron en Asturias, seria interesante. Te esta quedando muy chulo.

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